lunes, 27 de agosto de 2012

"PERO DOS QUE SE QUIEREN SE DICEN CUALQUIER COSA".-



"Todas las cosas que soñé 
Todas las noches sin dormir 
Todos los besos que enseñé 
Y cada frase que escondí 
y yo jamás te olvidare 
Tu acuérdate también de mi 
Nunca se para de crecer 
Nunca se deja de morir"
F&F.-



Todas las melodías que oigo me traen algún recuerdo. Me pica la garganta y me late más fuerte el corazón. Trago alegría y amargura. Hay canciones que sin querer y sin pensarlo te traen a mí espontáneamente y mientras decodifico sus partes, quedo atónita con la similitud entre el verso y lo real, entre lo que canta el autor y lo que vivo.  Evidentemente no soy la única con muertos en el placard y tierra bajo la alfombra. 
"Linda te extraño mucho" te atreviste a decir, mientras yo pensaba, "yo también extraño, no a vos, si a la felicidad que me hiciste sentir", aunque parezca lo mismo, durante mucho tiempo lo creí así, no lo es.
"Hiciste que ruede la bola mucho tiempo", me reprochabas seguido, como " no sabes elegir". Tenías razón, no supe hacerlo y aunque no creas en el perdón, deberías aceptarlo, pero nunca funcionó así, sos terco por naturaleza y disfrutas de no hacerme caso. 
Eramos tan inexpertos, una mezcla fatal de inocencia e ilusión, eramos un espejismo. Nos veíamos tan poco humanos que el errar fue más allá del dolor para los dos. Nos golpeamos fuerte, nos hicimos marcas que en apariencia no se ven hasta que brotan las lágrimas, hasta que hacemos memoria. 
Yo no caí del cielo, no, pero tampoco quería conocer el infierno.
Quiero dejar de reprocharte, quiero dejar de defenderte, quiero dejarte que me dejes, quiero sentirme en paz. Hace tiempo que te llevo conmigo, pero es hora de tirar las cartas sobre la mesa y sincerarme, por lo menos conmigo, no soporto más esta mochila, no soporto haber olvidado que se siente al estar aliviada. 
Te regale todo mi cariño, todos mis errores, te regale mi esencia, mis miedos, casi mi ser completo. Me auto regale el vació y vos, con tanta generosidad, escondiste tus manos para no ayudarme a salir de ahí.
Perdone, crecí, pero no olvide. Se hicieron humo mis penas y salaron mis heridas, le pedí un turno a Saturno y ya no me alborotan tus placeres aunque tengo que admitir que me invaden restos de nostalgia y melancolia cada vez que te veo y escucho tu voz.
"Buena suerte y más que suerte", ¡Me voy en el último bondi!.
"Forma Humana, Rocambole".-


No hay comentarios:

Publicar un comentario