Encuentra nocturna inspiración, será por sus hábitos, a los que muy pocas veces seacostumbro y otras pocas toma de hábitat, viviendo en transición, cambiando,llendo y viniendo, tan comun en ella, todo lo impredesible, aunque a veces esmás simple de lo que puede llegar a pensarse, pero detesta aparentar, de eso nise vive, ni se sueña, ni se puede creer.
Asi se dacuenta en que estado de mediocridad se encuentra, cuan perdida está laestabilidad del mundo, del suyo, del de él, del que alguna vez les perteneció.Yhoy deja de ser de los dos para ser individualista, exigiendo que cada flortenga una espina, y que el sol sólo de calor, olvidando su función, la queiluminaba sus viejos días. Ya es tarde, estan eclipsados, y no hay horas quevalgan, hace tiempo dejaron de usar reloj.
Desdelejos suena una guitarra, acordes menores, melodias llenas de sal, de amoramarillento, óxidado, olvidado, en proceso de descomposición. Basta de decoradofalsos, estan grises las girnaldas y las caretas estan cerca de la tierra.
Es conciente de una vez, tiene golpes en el alma, y aunque son pocos sus años está perdiendo lucidez.
lunes, 25 de abril de 2011
domingo, 17 de abril de 2011
"OLVIDO CAUTIVO".- Alina Fabre Oria.
Hay ciertas situaciones que todavía logran correr mi eje. Gente que me desestabiliza. Miradas que me pierden, sonrisas macabras.
Las tinieblas vuelven a ser hogar de alguna de mis penas. De aquellas penas con un poco de sabor. Dulces, efímeras, excéntricas, raras.
Intento anular parte del cerebro, tercios de mis pensamientos. Solo segundos de tiempo. A veces tengo anhelos imposibles, me olvido de opacar ese defecto.
Me olvido de olvidarte, de mantenerte encerrado en el closet, clausurado. De marchitarte, de dejarte caer y secar, como hojas que se van con el viento de un otoño gris.
Me olvido de apagar el fuego que le daba vida a nuestro sentir. Me olvido de rogarle al tiempo que te deje ir. Me olvido de pensar en mí antes que en nosotros. Me olvido, se que ya no estas y te sigo viendo si miro hacia atrás. Me olvido de temerle un poco, a las sombras que llevan tu perfume. Me olvido de cerrar el libro, en que estaban vivas nuestras pocas frases. Me olvido de decirme ami que ya no te amo como alguna vez creí.
Y de tanto olvidarme de lo que no hago, sigo recordando todo lo que fui. Que en mi ser estabas, que esto es pasado y es tan imperfecto como el porvenir.
Alina Fabre Oria.
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