domingo, 25 de septiembre de 2011

"ES BLANCO, ES NEGRO, ES GRIS", Alina Fabre Oria.-

No necesito respuestas que solo me conformen.
No necesito entrar para no poder salir después.
No necesito cambio de billetes falsos.
No necesito ser participe de fiestas venecianas.
No necesito perderme en laberinto a los que no elegí entrar, ni en callejones amurados.
No necesito escuchar silencios evasivos.
No necesito palabras baratas.
No necesito amor para predicar.
Necesito la verdad, ésa que cuesta encontrar,esa que cuesta decir, de la que no se puede hablar.  La impronunciable, la temeraria, tenebrosa, en penumbras, en las sombras, en el lugar más oculto del alma, en ése lugar al que las palabras rara vez pueden acceder para hacer de mediadoras.
Cuantas caras vemos a diario, cuantos sonidos podemos escuchar, cuantas banalidades, cuantas pronunciaciones de mas. Cuantos rostros que fingen, cuanta felicidad guardada, cuanto sufrimiento que descansa en almohadas. Cuantos secretos abrumadores, cuantas mentiras piadosas, cuantas sonrisas sin modular, cuantas caras pintadas, cuanta tierra en el agua, cuantos cielos sin color, cuantos días sin horas, cuanto tiempo estancado en apariencia, cuantos susurros acobardados, cuantos "de todo" y cuantos "de nadie", cuantos cuentos y cuantos dramas, cuanta ficción y cuanta veracidad, cuantos luchadores y cuantos cobardes. 
Cuanto amor para dar, cuanto amor individual...




Alina Fabre Oria.
Todos los derechos reservados.-

viernes, 16 de septiembre de 2011

"CARTA DE AMOR A UN CORAZÓN IDIOTA", Alina Fabre Oria.-

Para evadir las brumas de los días, la oscuridad de la noche, la desolación del alma, el remedio es en fragmentos, retazos de letras, frases casi olvidadas, ecos de historias, citas eternas, que hoy decidí plasmar, se que vale la pena, se que va a iluminar...
Hace unos días entre secretos y cuentos, entre mares y vientos, y tormentas sin fin, desterraba de sus profundidades los más lindos versos que le dejó el tiempo, que le dejó el fuego, que sobreviven a la pasión, a la ilusión, a los descorazonados. Es su alma que habla, grita y tiene que decir....
"creo que quiero hablar de amor, escribir sobre él, como si fuera un diagnóstico, con causas y consecuencias, con enfermedades, curas, carencias, decadencias, armonía, equilibrio, amargura, descontento, placer, sonrisas, risas, juegos, tiempo, sin tiempo, revoloteos y quietud, revoluciones internas, y la cabeza en el suelo...
No se como se nombra, como se define, como se encuentra, si se cuando está, su presencia no puede ser desapercibida, su accionar, vive provocando, vive de trampas, de corridas, idas, medias vueltas y venidas, vive de mareos, me desentona, me descoloca, me deja fuera de mi eje, de mi tiempo, de mi presente, de mis límites, de mis barreras. Pierdo noción, pierdo sentido, dudo de mi, a veces no se quien soy, a veces no pienso en lo que hago, a veces me encargo de vivir. Siento, vuelo, respiro, suspiro, sonrío, miro a un costado,, sus latidos y mis oídos, su aire y mi respiración, sus besos y mi pérdida de control, él y mi corazón. No deja de ser un poco tonto, un poco ingenuo, un poco pegajoso, inserto en el prototipo, no deja de ser un arma de doble filo, mi entrega eterna y mi delator. No deja de ser m inconsciencia y me obstruye la lógica, el razonamiento y las ideas, no deja que deje de sentirme viva, marca todos mis segundos, los porcentajes de mi en vos. Amo a mi corazón, te amo a vos...aunque ambos sean idiotas", confiesa con brillo en los ojos mientras pronuncia su nombre, y un pulso descontrolado mientras lo escucha llegar.


Alina Fabre Oria.
Todos los derechos reservados.-

martes, 6 de septiembre de 2011

"YO Y MIS MILES", Alina Fabre Oria.-

"...la gente que piensa, la gente que habla, la gente que actúa, la gente que calla, la gente pasiva, la gente sincera, la gente chismosa, la gente valiosa.
Los confundidos, los deprimidos, los agobiados, los dormidos, los apurados, los ansiosos, los ociosos, los que buscan el norte en el este y los que no pueden elegir. Todos y todo me lleva a escribir sobre quienes sienten, quienes viven, quienes sufren, quienes ríen, nosotros.
Nosotros en sociedad con nosotros mismos, en acuerdo y descuerdo. Nosotros en guerra con el amor, en crisis con la paz,  de la mano del caos. Nosotros, parados sin dejar huellas. Nosotros pisando aire, hablando en susurros. Nosotros los actuantes y los observadores. Sujetos manipuladores, objetos  para usar. Nosotros que opinamos con liviandad, aconsejamos y vendemos ideología que al fin y al cabo en lo que deja de ser ajeno no la ponemos en practica.
Nosotros que dudamos de quienes somos y juzgamos a los demás. Nosotros que olvidamos por completo buenos valores y costumbres, los desfasamos, los deslizamos hasta transformarlos. Hasta quedar translucidos, casi opacos, poco transparentes, sin purificarnos, clarificarnos, iluminarnos, enlazarnos internamente, psíquica y espiritualmente para que no nos quiebre el “afuera”, para que pueda cumplirse el refrán y sean de palo.
El día que encontremos la propia libertad,  la propia dignidad, el equilibrio, seremos iguales.
Podremos mostrarnos y exponer el alma entera sin que nadie la pueda estrujar...

Alina Fabre Oria.
Todos los derechos reservados.-