Es dificultoso comenzar un texto con la palabra dificultad, por la connotación y falta de predisposición que la misma causa, mientras a la vez es la piedra en el camino que a los saltos esquivamos para no ir más allá de lo que la tierra da y de lo que nos piden los dientes, la frente y los ojos que no quieren lagrimear. Continuando para no perder los hilos, las costumbres y las faltas, que dificultoso es orientarnos hacia donde el sol manda, para los que no creen en Dios, para los que no creen en uno, para los que disfrutan del calor y se energizan, como las plantas. Las creencias no son la temática de este momento, si existieran, no existirían las palabras de hoy. Cuando uno no cree en uno, se pierde, no se encuentra, se marea, tambalea sobre sus propios pies sin ninguna sustancia a cual culpar, sin ningún factor externo que permita no ser sentenciados, sin más que el propio valor, que se desmorona. Somos cuerpos sin alma, mentes sin espíritus, ideas en confort, apaciguadas por la inactividad del cansancio propio que nos trae la negación mientras se apaga la chispa. Cada una de las carencias de esa pobre situación, van arrugando las páginas en blanco que aún no hemos contado, van silenciando la rítmica interna, el compás que marca los latidos, la adrenalina, las alegrías, las emociones vivas.
Estamos en cambio de estación, no nos tiembla el cuerpo por el frío, ni nos paraliza la calma extrema de los días sin color. Descartamos días en el calendario, mientras va pasando la primavera, las flores no se marchitan solo se preparan para el calor. Así debería funcionar nuestra mente, en reciclaje constante, en búsqueda, en medida idealización. Las consecuencias, nosotros y nuestros mundos extraños, divagando, aún de pie, mientras naufragan nuestros barcos por tiempos de sueños y a la espera, nos esperan, las puertas de alcantarillas o los puertos de algún mar.
Alina Fabre Oria.
Todos los derechos reservados.-
lunes, 28 de noviembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
"NOMADISMO", Alina Fabre Oria.-
Al costado una cabeza enmarañada, arriba el techo, opacando las estrellas, del otro lado yo y una pared fría rozada por mis pies que se acurrucaban solos. Palpitaciones en disminución, parpados que caen desplomados, acompañando la inercia de un cuerpo que no deseaba movilizarse. De fondo cientos de melodias que supieron tan bien acompañar cada tinte y sabor del transcurso de esa noche, que de rica tuvo poco y de vacio eternidad. Tan esplendida confluencia de sensaciones premeditadas, y rutinas, y rutinas, y rutinas...
Ecos corrompiendo cada espacio cerebral, ensordeciendome, es mi propia voz en gritos, gritos sin aliento, gritos en silencio. Me declaro la paz y entro en guerra sin dejar al reloj correr. Debería dejar a la consciencia dormir y al inconsciente fluir, activando modo "no pensante" solo por un tiempo, solo por un rato, solo para creer en lo que creo real y en lo que quiero sentir. Solo para creer que creemos en el mismo momento, que disfrutamos de nosotros mismos sin tabúes, ni prejuicios y que vamos empecinadamente al mismo lugar.
El sol desde la ventana me despierta, mientras abro los ojos desubicandome. No sabia donde estaba, ni porque habia llegado hasta ahí. Fue la primera vez que estuve en desorbita tan cerca de tu centro.
Y asi fue como mis sentimientos se quedaron a dormir, esa noche, esa mañana, y abandonaron el nomadismo para encontrarse en tu propiedad y habitar por elección las zonas en que mis palabras no sirven de nada. En ese mismo habitar adoptaron mis fantasmas una forma natural, alejándose de mi, eligiendote a vos y los tuyos, conviviendo con tus miedos y dejándome salir.
Alina Fabre Oria.
Todos los derechos reservados.-
Ecos corrompiendo cada espacio cerebral, ensordeciendome, es mi propia voz en gritos, gritos sin aliento, gritos en silencio. Me declaro la paz y entro en guerra sin dejar al reloj correr. Debería dejar a la consciencia dormir y al inconsciente fluir, activando modo "no pensante" solo por un tiempo, solo por un rato, solo para creer en lo que creo real y en lo que quiero sentir. Solo para creer que creemos en el mismo momento, que disfrutamos de nosotros mismos sin tabúes, ni prejuicios y que vamos empecinadamente al mismo lugar. El sol desde la ventana me despierta, mientras abro los ojos desubicandome. No sabia donde estaba, ni porque habia llegado hasta ahí. Fue la primera vez que estuve en desorbita tan cerca de tu centro.
Y asi fue como mis sentimientos se quedaron a dormir, esa noche, esa mañana, y abandonaron el nomadismo para encontrarse en tu propiedad y habitar por elección las zonas en que mis palabras no sirven de nada. En ese mismo habitar adoptaron mis fantasmas una forma natural, alejándose de mi, eligiendote a vos y los tuyos, conviviendo con tus miedos y dejándome salir.
Alina Fabre Oria.
Todos los derechos reservados.-
miércoles, 16 de noviembre de 2011
PARÉNTESIS (entre el principio y el fin), Alina Fabre Oria.-
(...)"Aunque todavía no tiene claros los propósitos, sabe sus finales, teme desenlases y busca respuestas. Todo casi al monosílabo porque la situación lo merita, porque tampoco tiene la más mínima idea de qué decir, o còmo explicar ciertas cosas que hacen de su vida un cuento entre el amor y el dolor, la nostalgia y el olvido, la pasión y la reacción, (aunque no este a la vista en ciertos momentos late fuertemente y es el peor delator).
Lleva poco menos de un mes sin tinta y papel, no logra imprimir ni un pasado, ni un presente ni un bendito futuro, sólo signos de pregunta, ya está más que acostumbrada, sin ellos no es ella, sin dudas no puede existir,aunque los actos nunca faltan, no siempre es el mejor día y generalmente el guión no esta de su lado, es una pésima actriz. Evidentemente su sentir no es disimulable, tampoco disminuible, pero esta vez si tiene límites, externos, internos y muy consientes. Al fin la dama recuperó la cabeza, no podía ser de otra manera, hasta que el "huracán" se desate.
Nada es normal, todo es moral, y ella pide a los cielos un consuelo mejor mientras espera que el sol no se apague jamás y algún día pueda mirar la luna "de a dos"sin ocasionar ningún tipo de eclipse, (siempre es tan oportuna).
Las aclaraciones no causan gracia, todo está más que transparente, hasta que los cables se vuelven a cruzar y... ¡explota!.
Tiene miedo a las alturas, si cae no va a sanar, pero nunca duda en despegar.
No pudo ser tan simple, ésa no es su cualidad. No pudo ser tan simple, no le gustan las perdices..."
Lleva poco menos de un mes sin tinta y papel, no logra imprimir ni un pasado, ni un presente ni un bendito futuro, sólo signos de pregunta, ya está más que acostumbrada, sin ellos no es ella, sin dudas no puede existir,aunque los actos nunca faltan, no siempre es el mejor día y generalmente el guión no esta de su lado, es una pésima actriz. Evidentemente su sentir no es disimulable, tampoco disminuible, pero esta vez si tiene límites, externos, internos y muy consientes. Al fin la dama recuperó la cabeza, no podía ser de otra manera, hasta que el "huracán" se desate.
Nada es normal, todo es moral, y ella pide a los cielos un consuelo mejor mientras espera que el sol no se apague jamás y algún día pueda mirar la luna "de a dos"sin ocasionar ningún tipo de eclipse, (siempre es tan oportuna).
Las aclaraciones no causan gracia, todo está más que transparente, hasta que los cables se vuelven a cruzar y... ¡explota!.Tiene miedo a las alturas, si cae no va a sanar, pero nunca duda en despegar.
No pudo ser tan simple, ésa no es su cualidad. No pudo ser tan simple, no le gustan las perdices..."
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