Ecos corrompiendo cada espacio cerebral, ensordeciendome, es mi propia voz en gritos, gritos sin aliento, gritos en silencio. Me declaro la paz y entro en guerra sin dejar al reloj correr. Debería dejar a la consciencia dormir y al inconsciente fluir, activando modo "no pensante" solo por un tiempo, solo por un rato, solo para creer en lo que creo real y en lo que quiero sentir. Solo para creer que creemos en el mismo momento, que disfrutamos de nosotros mismos sin tabúes, ni prejuicios y que vamos empecinadamente al mismo lugar. El sol desde la ventana me despierta, mientras abro los ojos desubicandome. No sabia donde estaba, ni porque habia llegado hasta ahí. Fue la primera vez que estuve en desorbita tan cerca de tu centro.
Y asi fue como mis sentimientos se quedaron a dormir, esa noche, esa mañana, y abandonaron el nomadismo para encontrarse en tu propiedad y habitar por elección las zonas en que mis palabras no sirven de nada. En ese mismo habitar adoptaron mis fantasmas una forma natural, alejándose de mi, eligiendote a vos y los tuyos, conviviendo con tus miedos y dejándome salir.
Alina Fabre Oria.
Todos los derechos reservados.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario