jueves, 3 de enero de 2013

"CORAZÓN DELATOR".-


"Un señuelo
hay algo oculto en cada sensación
ella parece sospechar
parece descubrir
en mi
que aquel amor
es como un océano de fuego
oh mi corazón se vuelve delator", 
"Corazón delator", Soda Stereo.-

Repentinamente abrió sus ojos, despertando abruptamente, de un mal sueño. Con la boca amarga, los labios pegados, y el corazón latiendo a cualquier tiempo, se tomó segundos para suspirar, minutos enteros. Intranquila tomo asiento, desordenando las sábanas, tambaleando cuerpo, cabeza e ideas.
Dejó las piernas caer al costado de la cama, los pies quedaron colgando, moviéndose hacia adelante y hacia atrás, hasta que los apoyó en el piso helado y se paró en la oscuridad, apoderándose del silencio. Algunas veces se llevaban bien, hasta podían entenderse, amigarse, pero no en ese momento. Las lágrimas caían como gotas de lluvia empapando las baldosas de la habitación, casi no había ruidos, salvo todos sus suspiros, obligados a salir. El miedo la apuñalaba por la cintura, por la espalda, por los brazos, por el pecho, por la sien. La mixtura de sensaciones era tan grande que ni el más sabio ser hubiera sido capaz de soportarlas sin encorvarse al menos unos milímetros. Ella era fuerte, aunque renegaba y dudaba de ésa condición, lo era. Enfrentaba al mundo todos los días, vivía y se daba el gusto de sentir. Gozaba de los sentimientos, se revolcaba en ellos, se dejaba atrapar.
Caminó firme hacia la ventana, giró una y otra vez las manijas, pero no podía abrirlas, su cuerpo estaba débil y su mente un poco traslúcida. Se dejó caer contra la pared, lentamente hasta quedar hecha nudo. Se dejó levantar y también abrazar hasta que le volvió la calidez y la calma. 
Entre esas cuatro paredes lúgubres ahora había pureza y luz. La oscuridad era sol, el silencio, risas. El amor, amor.-