Con tanta inocencia preguntó ¿cómo estas?, algo que, sin dudas, en su mundo era una simpleza, mientras que del otro lado, las palabras eran cortadas a mordiscones para no dar respuesta y la lengua partida en tres, dibujaba horizontes espléndidos mientras la nariz crecia y crecia.
En un futuro habrá reproches, juicios de consciencia pero..este presente de amor imperceptible no se puede evitar, suena y se siente con una crudeza difícil de contar al oído.-
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