miércoles, 12 de septiembre de 2012
"BUENAS NOCHES, QUE DESCANSES".-
Soy una escritora compulsiva y vos una idea recurrente, por eso te invoco, me atrevo a nombrarte, deletreandote, masticando el aire mientras imagino tu boca y tu silueta esbelta, sentada en la ventana fumando un cigarrillo interminable y tirandole el humo a la luna en la cara. Siempre fuiste un irrespetuoso de noche y un caballero de día aunque se te caen los pantalones y hace rato dejaste de usar el peine y la afeitadora.
Estiras la mano, me das una seca, suavecita, cortita, no me dejas enviciar, del pucho claro. "Cuida tu garganta" repetís hasta el hartazgo como si fueras mi mamá y yo te miro embelesada porque hasta para retarme sos dulce.
"Buenas noches, que descanses" decimos al unísono, es el único momento en el que nos ponemos de acuerdo, cuando nuestros cuerpos se abrazan y se pasan el calor. Pasas tu brazo por mi cintura y ahi te atrincheras como si fuera el principio de la guerra y yo tu escudo de batalla. Te agarro fuerte los dedos, largos y deformados, mientras te digo que te quiero y empezamos a soñar...
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