Cuando el lente del telescopio no se encuentra en buenas condiciones, invierto la visión hacia otro lado. Apunto al pecho, sin titubear, directamente al corazón. Puedo temblar un poco, perder pulso y dirigirlo a mis pensamientos. A fin de cuentas, todo termina relacionandose sin querer.
Una sonrisa sobradora es el denominador común al oír hablar de auto-descripción, auto -reflexión y los cables que nos llevan a ser nosotros mismos y mostrarnos como tales. A conectarnos con nuestro interior y el mundo, a gritar sin tener miedo, a levantar las manos para ser descubiertos. ¿Tan complicado podía ser? Mil veces hice el intento, trate de dar el primer paso en suelo seco, tierra firme, nada que se le parezca a arenas movedizas. Buscaba la estabilidad, el equilibrio, era ingenua creyendo que solos vendrían ami. Descarte cientos de palabras, iban y volvían, se perdían entre mi inconsciencia, mi memoria, y mis sueños sobre mi. Todo lo que quise ser, lo que soy, lo que seré, mi futuro ideal, mi grado mayor de ego. Cambiaba el color de mis ideas, cambiaba la intensidad de mi sentir, cambiaba mi mirada frente al espejo. Rompí los vidrios para dejarme salir. Fue escasa la literatura, aunque algunos contenidos aprendí. Ni un diván, ni un cigarrillo, una cerveza, un colectivo, una venda, un reloj. Soy más subjetiva de lo que aparento y mas complicada de lo que creí. Los objetos me complementan, las personas me alimentan , los sentidos me guían y el mundo es quein siente mi vivir. La respiracion es la mas cruda conciencia de que aun sigo aquí, los latidos marcan ritmo e intensidad al sentir. Mi reflejo es mi disfraz. Mi pensar mi antifaz. Con ideas me protejo, con el arte vuelvo en si.
Poco a poco me desenriedo, a mi manera, sensata o in sensatamente. No quiero ser un punto en el horizonte, ni un cuerpo más. Quiero ser de las que pisan y marcan, no de las que solo piensan en pasar.
Alina Fabre.
Todos los derechos reservados.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario